Depósitos bancarios a plazo fijo Depósitos bancarios a plazo fijo

Se trata de una fórmula de ahorro muy sencilla consistiendo en inmovilizar parte del ahorro de una persona durante un tiempo determinado a cambio de una rentabilidad o procedimiento de cálculo fijada en el momento de la contratación.

Este producto es muy sensible a los tipos de interés, así cuando estos son bajos o casi nulos, como sucede en la zona euro en la actualidad, prácticamente no se demandan, sin embargo se pueden encontrar alternativas de depósitos bancarios en otras divisas o que establecen su rentabilidad en función de la evolución de índices o carteras bursátiles.
Depósitos bancarios a plazo fijo

En detalle
1.- Depósitos bancarios
1.1.- Definición
1.2.- Operativa
1.3.- Costes y Gastos
1.4.- Riesgos
1.5.- Formulación

2.- Subastas de depósitos bancarios
2.1.- Funcionamiento
2.2.- Ventajas
2.3.- Inconvenientes

3.- Depósitos bancarios indexados
3.1.- Operativa
3.2.- Riesgos

4.- Depósitos bancarios en divisas
4.1.- Operativa
4.2.- Costes y gastos
4.3.- Riesgos y rentabilidad

Ten en cuenta que:

  • La cancelación anticipada puede suponer un coste.
  • Habitualmente los intereses se abonan al final del período contratado.
  • Lo que importa es el tipo de interés nominal, pues la TAE sólo la percibiremos si los intereses generados en un período generan intereses el siguiente.
  • Los rendimientos que obtienes están sujetos a una retención a cuenta de cara al IRPF o Impuesto de Sociedades.
  • Recuerda que el Fondo de Garantía de Depósitos solo responde por 100.000 euros por titular y cuenta.
  • En su configuración más tradicional garantizan el capital invertido, sin embargo los referenciados a índices bursátiles o en divisas no garantizan la recuperación del 100% de la inversión.

1.- Depósitos en bancarios

1.1.- Definición

Se trata del depósito de una determinada cantidad de dinero durante un plazo determinado y a cambio de una rentabilidad prefijada en el momento de la contratación.

1.2.- Operativa

Para su contratación tan sólo tenemos que abrir una cuenta donde se deposita el dinero y se especifican todas las características de la operación. En este sentido una vez realizada la operación nos tendrán que proporcionar un documento donde se especifique:

  • Titulares y régimen de disposición, esto es, si se trata de un único titular o de varios, así como que posibilidades de disposición se han pactado entre todos los titulares, en el caso de que haya varios.
  • Entidad depositaria.
  • Plazo.
  • Importe.
  • Tipo de interés y T.A.E.
  • Frecuencia de liquidación de los intereses.

Un aspecto con el que se debe tener un especial cuidado a la hora de su contratación es la definición del plazo de la operación así como de la frecuencia de liquidación de intereses.

En cuanto al plazo lo más habitual es hacerlo coincidir con fracciones del año, desde el mes hasta el año, o en múltiplos de año.

En cuanto a la frecuencia de liquidación de intereses, financieramente lo mejor es que sea la menor posible.

1.3.- Costes y Gastos

Este tipo de operaciones está exenta de gastos, esto es, no hay comisiones a su contratación ni a su vencimiento. Sin embargo y puesto que el pacto establece la no disponibilidad sobre el capital invertido hasta la fecha de vencimiento, si se produce una cancelación anticipada se generará una comisión. Esta comisión está limitada a la totalidad de los intereses devengados y no percibidos por el inversor.

Así en el caso de una operación a un plazo anual con liquidación de intereses trimestral, en el caso de que precisemos el capital como máximo abonaremos una comisión de cancelación igual a una liquidación trimestral de intereses.

1.4.- Riesgo

Si bien este tipo de operaciones está concebido como exento de riesgos esto no es cierto.

Pensemos que se trata de una operación donde los intereses que devenga se han fijado inicialmente, por lo que si no negociamos bien o simplemente los intereses suben durante el período de vigencia nos encontraremos con un importante coste de oportunidad.

Este mismo riesgo es sufrido por la entidad financiera, aunque en sentido contrario, puesto que el tipo de interés de la operación no se puede modificar durante toda su duración.

1.5.- Formulación

La formulación empleada para el cálculo de los intereses es muy sencilla, debiendo tener en cuenta que estos se calcularán siempre a interés simple, salvo pacto expreso de lo contrario.

Es por ello que en su negociación se ha de estar más atento al tipo de interés nominal que al T.A.E. de la operación.

Formulación para el cálculo de los intereses de un depósito

2.- Subastas de depósitos bancarios

Se trata de un sistema por el cual una entidad decide subastar sus necesidades de financiación en el corto o medio plazo en vez de acudir directamente al mercado interbancario. En esta modalidad de depósito las únicas novedades estriban en el sistema de contratación ya que el resto de las características del depósito son idénticas a los depósitos en moneda nacional o depósitos en divisas, si bien no es habitual encontrar subastas de depósitos en divisas, estas se podrían organizar igualmente.

Este tipo de depósitos esta dirigido principalmente a inversores institucionales y profesionales.

2.1.- Funcionamiento

Una vez abierto el período de puja y durante un período de tiempo determinado, los inversores interesados pujan ofreciendo una determinada cantidad de dinero a un plazo y un tipo de interés determinado. De esta forma es el propio inversor quién fija la rentabilidad a la que está dispuesto a ceder su dinero a la entidad financiera.

Transcurrido el periodo de puja, la entidad financiera ordena todas las ofertas que ha obtenido para cada uno de los plazos de la subasta de menor a mayor tipo de interés. Evidentemente las primeras pujas que acepta son aquellas que le resultan más baratas. Una vez que todas las pujas se han ordenado la entidad acepta todas las pujas que necesita para cubrir sus necesidades de financiación, de tal modo que una vez cubiertas dichas necesidades el resto de pujas no se adjudican y por tanto el inversor no realiza el depósito.

Una vez que se ha aceptado la puja, la entidad financiera lo comunica al inversor para que, si este es cliente, sepa que se contratará el mismo, y si no lo es para que un plazo determinado deposite en la entidad el importe de la puja.

2.2.- Ventajas

Inversor

Es el que fija plazos, importes y rentabilidades.

Entidad financiera

Además de obtener ventajas publicitarias, el sistema es interactivo y genera expectación, obtiene la financiación que necesita a un precio medio inferior al máximo aceptado en la subasta aunque algunas de las pujas aceptadas obtengan rentabilidades superiores a las del mercado.

2.3.- Inconvenientes

Inversor

Hasta que no ha concluido el período de adjudicación no sabe si su inversión se ha realizado o no, pudiéndose encontrar con que finalmente su puja no es aceptada.

Entidad financiera

Puede encontrarse con que no existan pujas suficientes para cubrir sus necesidades de financiación, por lo que además de organizar la subasta deberá acudir al mercado interbancario por la diferencia. Además se puede encontrar con que los tipos de interés mínimos de la subasta son mayores de los de mercado y por tanto pagar por la financiación un sobre coste.

3.- Depósitos indexados

Se trata de un depósito en el que la rentabilidad obtenida depende de una determinada referencia. Por ejemplo es muy habitual que la rentabilidad obtenida dependa del comportamiento de un índice o cartera busátil.
En este tipo de depósitos es muy habitual que no se garantice la recuperación de la totalidad del capital invertido al vencimiento del depósito.

Depósitos bancarios referenciados

Ten en cuenta que:

  • Si la referencia no evoluciona favorablemente su rentabilidad puede ser nula.
  • Es muy importante tener claro el procedimiento que determina la rentabilidad final, sobre todo si la referencia tomada es un índice bursátil o cotización de una acción.
  • Es muy recomendable que para fijar la rentabilidad se tomen varios valores de la referencia y no que esta venga fijada por el valor de la referencia tomada en una fecha concreta.

3.1.- Operativa

Esta modalidad en su contratación no difiere sustancialmente de las demás, aunque habrá que estar muy atentos a su momento de contratación, puesto que si los índices a los que se referencia están en máximos nos podremos encontrar al vencimiento con desagradables sorpresas.

A la hora de fijar la rentabilidad debemos leer muy bien la letra pequeña, fijándonos en lo siguiente:

  • Cómo se calcula la rentabilidad, media de medias o media de revalorizaciones de los índices.
  • Existencia o no de una rentabilidad máxima.
  • Existencia o no de cálculo de rentabilidades a lo largo de la operación y si dichas rentabilidades están o no garantizadas una vez que se han obtenido.
  • Índices tomados como base para el cálculo de las rentabilidades, buscando que sean representativos del mercado, así los más habituales son:
    • IDG Madrid
    • IBEX 35
    • Dow Jones
    • Standard & Poors
    • Nikkei 225
    • FT-SE 100
    • CAC- 40
    • DAX
    • Eurotop 100

El producto ideal sería uno que calcule y garantice los rendimientos parciales durante el período de vigencia del depósito, por ejemplo con frecuencia mensual.

3.2.- Riesgos

Evidentemente en este tipo de depósitos vinculamos la rentabilidad final a la evolución de un determinado mercado bursátil, por lo que la rentabilidad final no está garantizada inicialmente en una cuantía determinada. Sin embargo tenemos la garantía de que el principal de la operación no lo vamos a perder, es algo así como invertir en bolsa pero arriesgándonos sólo a las subidas y no a las pérdidas.

4.-Depósitos en divisas

Se trata de una operación de similares características a la del depósito tradicional, con la salvedad de que la operación se realiza en una divisa acogida a cotización oficial. Para realizar la inversión en el momento de la contratación adquiriremos el importe de la misma a la divisa objetivo y a su vencimiento realizaremos la operación inversa.

Depósitos bancarios en divisas

Ten en cuenta que:

  • La rentabilidad puede venir tanto por el tipo de interés como por la divisa.
  • El mejor momento para contratarlos es cuando la divisa en la que invertimos esté muy débil.
  • Los intereses obtenidos tributan como los de un depósito tradicional.
  • Las posibles diferencias en el tipo de cambio de las divisas tributan como variaciones patrimoniales.
  • Las fluctuaciones en el tipo de cambio pueden hacer que a vencimiento recibamos un capital inferior al invertido.

4.1.- Operativa

  1. En cuanto a la divisas, se suelen elegir divisas que coticen en el mercado de divisas de Londres, siendo las más habituales el Dólar Estadounidense o la Libra Esterlina.
  2. En cuanto al tipo de interés, si en las operaciones en euros se suele tomar como referencia para fijar el tipo de interés Euríbor al plazo de la operación, en esta modalidad se suele tomar el Libor, Mercado Interbancario de Londres, de la divisa al plazo de la operación.
  3. En cuanto al plazo podemos establecer plazos idénticos a los de las operaciones en moneda nacional.

4.2.- Costes y gastos

Al igual que en los depósitos en moneda nacional estaremos sujetos a una comisión por cancelación anticipada.

Por otra parte y puesto que habitualmente no dispondremos de las divisas en las que vayamos a realizar la operación estaremos también sujetos a una comisión de cambio de divisa, que se devengará sobre el principal de la operación.

4.3.- Riesgos y rentabilidad

En estas operaciones los riesgos se incrementan notablemente, ya que además del de variación en el tipo de interés tendremos que contar con el de variación en el tipo de cambio, esto es que para una inversión en dólares el tipo de cambio a su adquisición sea de 1,10 €/USD y al vencimiento sea de 1,05 €/USD, lo que nos proporcionará unas pérdidas que pueden hacer que la rentabilidad obtenida no sea capaz de absorber y por tanto recuperemos menos capital del invertido.

Ante esta situación y para eliminar dicho riesgo se suele contratar simultáneamente un seguro de cambio que nos garantice el tipo de cambio de la divisa al vencimiento de la operación, lo que evidentemente supone una menor rentabilidad.

Por otra parte y en lo que se refiere a la rentabilidad, esta suele venir dada por dos conceptos distintos, variación favorable en el tipo de cambio más los intereses propios del depósito.

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