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Contratación de operaciones de financiación
- Tipos de operaciones de financiación bancaria
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4.- Planteamiento de la operación Una vez que hemos recopilado toda la documentación que
precisa la entidad para realizar el análisis y previamente presentarnos
en la entidad solicitando la operación deberemos realizar un proceso
de reflexión que nos permita llegar a un planteamiento de la operación
adecuado y eficaz, esto es, que logre los objetivos que nos planteamos
con la financiación. En función del destino que vayamos a dar a la operación lo más adecuado
será una u otra opción. Así hemos de pensar que una operación de préstamo
está destinada a la financiación de activos fijos o proyectos con una
duración tanto en la empresa como en el tiempo larga. Si lo que necesitamos
es liquidez para afrontar desfases de tesorería hemos de acudir a una
póliza de crédito. Por otra parte hemos de tener presente que una pequeña
parte de nuestras necesidades de liquidez son constantes, esto es es
recomendable que un determinado porcentaje de nuestras necesidades de
circulante las tengamos financiadas a largo plazo, bien sea con recursos
ajenos o con recursos propios. En ningún caso debemos financiar un inmovilizado con una póliza de crédito,
ya que nos encontraremos con que al vencimiento de la operación, las
pólizas de crédito tienen vencimiento a corto plazo, como norma general
de uno a cinco años como máximo, tendremos todavía dispuesta la póliza y deberemos o bien financiar el crédito dispuesto con un préstamo o
bien renovar la póliza de crédito.
4.2.- Caso de préstamo, ¿Préstamo o Leasing? Cuando ya tenemos claro que dada la finalidad de la operación lo que
necesitamos es una operación a largo plazo, en muchos casos se plantea
la duda de utilizar un préstamo o un leasing. Esta decisión se plantea
como un sistema de conseguir un ahorro fiscal, ya que según la fiscalidad
vigente, el leasing permite acelerar la velocidad de amortización del
bien adquirido, de tal modo que en el corto plazo genera beneficios
fiscales. Sin embargo hemos de tener en cuenta que dependiendo del sistema
de amortización elegido para el leasing, la velocidad de amortización
fiscal real puede ser menor de la teórica. Así mismo hemos de ser conscientes
de que para realmente sacar partido a una mayor velocidad de amortización
hemos de ser capaces de integrar la cuantía amortizada dentro de una
Base Imponible del impuesto de sociedades positiva, por lo que las previsiones
de beneficios para los próximos tres años deben de ser lo suficientemente
elevadas como para poder absorber las dotaciones de amortización previstas
sin llevarnos a pérdidas fiscales. Por último hemos de tener en cuenta
que también podemos conseguir dicho efecto utilizando sistemas de amortización
fiscal no lineales, como es la amortización a través del sistema de
suma de dígitos o coeficiente constante. |
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